sábado, 19 de noviembre de 2011

Nunca digas nunca...

Hola a todas,

Quiero confesar que mucho antes de ser madre tenía claro que le daría biberón a mi bebé, con esto quiero decir que no me había ni planteado darle el pecho. Las razones que me llevaban a ello las tenía más que justificadas según mí parecer. Quería que mi marido se implicara en la alimentación de nuestra hija desde su nacimiento. Que nos turnáramos ambos a la hora de tener que levantarnos. La comodidad de poder dejar a tu hija a la abuela o a los padrinos era mayor que dar el pecho. Porque trabajábamos ambos. Para que mis pechitos siguieran igual de tersos y esbeltos. En fin una serie de pensamientos.
Cuando llegó el positivo de mi embarazo, lo tenía claro le iba a dar biberón (lactancia artificial).
¿Porque siempre a las embarazadas se les pregunta si van a dar pecho o no? Me incluyo porque yo ahora también lo hago jijijijiji.
Cuando me preguntaban yo decía que biberón y claro levantaba respuestas de todo tipo, hay 5 tipos de respuestas: las que están de acuerdo con la lactancia artificial, las que defienden la lactancia materna a muerte, las que sólo asienten (¡ah muy bien!), las que cualquier respuesta que les des les va a parecer mal y las que te apoyan escojas lo que escojas.
Bien, pues como os iba contando. Hacia el tercer mes de gestación mi cabeza empezó a pensar en si debía darle el pecho o no. Al cuarto o quinto mes ya cuando me preguntaban decía que no lo tenía claro, que alomejor le daba el calostro (lo primero que sale, previo a la leche). Finalmente a los 6 meses de gestación dije que quería darle el pecho. Lo tenía claro. Las hormonas hicieron su trabajo, el sentimiento que me recorría el cuerpo era superior a lo que había pensado años atrás. Tenía la necesidad de darle el pecho a mi hija. De intentarlo...Sabía que el biberón me ofrecía todo lo que yo había pensado siempre, pero ya no era capaz de no intentarlo. Hoy mi bebé tiene 6 meses y medio y sigo ofreciéndole el pecho. Hasta los 6 meses lactancia materna exclusiva y hace unas semanas empecé a introducirle el sólido. Hoy pienso que seguiré con la lactancia materna unos meses más, mientras ella siga queriendo...
Reconozco que es un sacrificio, pero también es algo de lo que cada día estoy más contenta. Cuando mi hija me mira, me hace morritos y me hace esos ruiditos sé que lo quiere es "tetia de su mami".

Con esto quisiera deciros que si tenéis dudas o si os agobian con la pregunta, no hagáis caso finalmente tomaréis la decisión. Decisión que siempre será la acertada decidas lo que decidas...

Nunca digas nunca...

Un fuerte abrazo a todas.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  2. Hola Raquel!!! yo hice lo mismo que tú y seguí con la lactáncia materna hasta los 9 meses, cuando ya me comía todas las papillas. Felicidades por tu bolg

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